Cuando te reúnes con amigos o familia, con las personas que quieres, con aquellos con quienes de una u otra forma tienes una conexión auténtica a nivel personal, es muy común entrar en un estado de tranquilidad y disfrute que deja claro que la vida vale la pena.
De hecho, estudios recientes confirman, al preguntar a personas en etapas avanzadas de la vida que han tenido distintos niveles de éxito profesional, diversos estilos de desarrollo individual y variadas historias personales, que el factor que les ha brindado mayor satisfacción es la conexión con las personas, las amistades, la integración con la comunidad de la que son parte.
Esto es a lo que le llamamos:
LA VIDA REAL
Sin embargo, lograr una vida real plena, saludable y profunda no es sencillo. Es muy frecuente que en nuestras interacciones con los demás caigamos en sentimientos de frustración, rechazo, incluso enojo. En casos extremos, reaccionamos verbalizando y actuando inconscientemente de maneras que estando tranquilos jamás lo hubiéramos hecho, llegando incluso a ocasionar daño a las otras personas. El mejor ejemplo de esta complejidad es la relación de pareja.
El mayor superpoder en la vida es no engancharte, entender que cada quien está en su propio camino librando sus propias batallas, y con esta consciencia aprender a conectarte auténticamente con los demás.
La buena noticia es que hay una forma de desarrollar ese superpoder:
A TRAVÉS DEL AUTOCONOCIMIENTO
Quizá te sorprenderá, pero si te observas con detenimiento, lograrás distinguir que lo que ocasiona que pierdas tu paz personal son rasgos de ti mismo que no conoces, rasgos que están ocultos en tu mente no consciente y que a la mínima oportunidad salen a la luz, toman el control de tu vida y comienzan a tomar decisiones por ti.
A esos rasgos les llamamos monstruos. Monstruos que cuando los trabajes, los domines y los domestiques, se pondrán a trabajar para ti, volviéndose en realidad joyas de gran valor, pues son parte de ti que simplemente antes no conocías. Te vuelves un ser más integral pues cada vez te conoces mejor a ti mismo.
Tu paz personal se vuelve entonces no sólo el objetivo, sino también la mejor manera de observarte, ya que...
Cada situación que te quite tu paz es un regalo de la vida para conocerte mejor.
Cada vez que pierdas tu paz, puedes tener la certeza de que es uno de tus monstruos que despertó y está tomando las riendas de tu vida. Pero puedes verlo como una oportunidad: podrás conocer más de ti.
Si bien lo más valioso es la conexión profunda con los demás, es fundamental reconocer que el dinero es una parte muy relevante de nuestra vida. Lo primordial es cambiar nuestra perspectiva para entender que lo importante no es tener mucho dinero; lo importante es evitar no contar con dinero suficiente.
Cuando no cuentas con un equilibrio financiero para evitar que el dinero sea una preocupación semana a semana o quincena a quincena, es muy fácil perder tu paz personal y te puedes ver envuelto en un torbellino de infelicidad que involucra deudas, relaciones rotas, entre otras tantas circunstancias negativas.
La pregunta clave es:
¿por qué gastas lo que gastas?
Si bien hacer un presupuesto es una herramienta útil, lo complejo es seguirlo. El enfoque aquí es no sólo tratar de hacer un listado de tus gastos, sino preguntarte por qué gastas lo que estás gastando.
Al hacer esta pregunta y contestarla con toda honestidad, es probable que encuentres gastos de los que pudieras prescindir. Surgen nuevamente esos monstruos de los que hablábamos en la sección anterior: ¿qué parte de tu mente no consciente o de tu circunstancia te hace tomar decisiones en contra de tu propio bienestar? Nuevamente, ¿por qué gastas lo que gastas?
No preocuparse por el dinero semana a semana o quincena a quincena es a lo que llamamos...
Tranquilidad financiera
Del otro lado de la ecuación está, sin embargo, el generar más dinero. Y ésta es una parte relevante pues tiene que ver con la forma en que aprovechas tus talentos, lo cual compruebas cuando una empresa o tus clientes te entregan su dinero. A esto es a lo que le llamamos...
La vida funcional
Este descubrir y desarrollar tus talentos otorga un verdadero sentido de realización personal, lo cual resulta un elemento relevante y complementario de una vida plena.
Este aspecto positivo, sin embargo, puede generar confusión si se le da peso desmedido a lo material y a lo que podemos comprar. Y la versión actual de la sociedad no ayuda cuando estamos rodeados de tantos mensajes torcidos de lo que significa la felicidad y la plenitud.
El mayor superpoder en la vida funcional es entender que la función primordial del dinero es ser el soporte de la vida real y que en balance, podemos encontrar un verdadero sentido de realización y de impacto positivo en nuestros círculos cuando aprovechamos y desarrollamos nuestros talentos. Todo esto, cuando lo hacemos de forma sana, habiendo hecho las paces con nuestros monstruos y partiendo de una base de tranquilidad financiera, nos permite crecer profesionalmente de forma saludable pero también imparable.
Cuando estás en paz plena, el exterior no te distrae de lo realmente importante. Pueden suceder eventos que pudieran ser incómodos, incluso agravios hacia tu persona. Pero desde un punto de paz personal eres capaz de observarlos, no darles relevancia, quizá incluso entenderlos con un poco de empatía, pero seguir avanzando con determinación en tus metas mientras mantienes y sigues cultivando esas conexiones auténticas con las personas importantes en tu vida. Avanzas en las dos vidas.
¿Cuántas veces te has distraído de tus sueños y de tus grandes objetivos?
¿Cómo te va en enero cuando revisas los propósitos de año nuevo que te planteaste el año previo?
Lo que nos distrae y nos desenfoca es engancharnos con las situaciones externas, los comentarios de los demás, e incluso nuestras propias dudas e inseguridades.
En México tenemos un refrán que ilustra perfectamente la situación: “lo que te choca te checa”. Cualquier situación que te quite tu paz, es un monstruo tuyo, es una parte de ti que desconoces y que ante una situación que lo detona surge, toma control y te quita tu paz ya sea en forma de una emoción negativa para discutir con los demás o simplemente como un agujero negro que consume tu energía.
¿Me estás diciendo que cuando alguien me ataca es en realidad una parte de mí la responsable de que me sienta mal?
Sí. La respuesta es un rotundo y contundente Sí.
De lo que estamos hablando no es nada nuevo. Esto está descrito por distintos autores y ha sido bastante estudiado desde la psicología. Como resultado de la acumulación de experiencias negativas a lo largo de nuestra historia personal, iniciando desde nuestra infancia, se generan emociones y sentimientos reprimidos que en algún momento de nuestra vida salen del inconsciente y comienzan a generar conflicto, a ponernos zancadillas y nos terminamos volviendo nuestro peor enemigo.
Lo más interesante es entender que esos monstruos son piezas nuestras que simplemente no conocemos bien. Son monstruos que al dominarlos se convertirán en joyas de gran valor; en elementos que podemos usar a nuestro favor cuando los aplicamos correctamente.
Es por ello que volvemos al punto de partida:
la paz personal lo es todo, es nuestro objetivo pero también nuestra guía.
Cada situación que te quita tu paz es un regalo de la vida para conocerte mejor.
Entender esto tiene un efecto colateral: observarás a los demás con mucha mayor empatía entendiendo que cada quien carga con sus propios monstruos y quizá sin siquiera estar consciente de ello. Sus ataques provienen de sus monstruos y no son más que un síntoma de la falta de paz personal en su vida.
No se tratará de que soportes lo que hagan, sino de entender su nivel de consciencia y con ello poder tener una relación cordial con esas personas si así lo decides, al nivel de profundidad que le permita su estado actual, y también tratando de evitar aquellos temas que sabes que detonarán sus monstruos y romperán esa armonía.
A quien te diga que la vida es fácil evidentemente le falta mucho camino por recorrer. Si por el contrario, es una persona que ha transitado el tramo arduo del autoconocimiento, te podrá decir con empatía que, si bien para él o ella fluir por la vida es ahora más sencillo, llegar a ese punto no es fácil. Por donde se le quiera ver.
Entender que tenemos monstruos rondándonos, elementos de nuestro ser que no conocemos y que se entrometen en nuestra vida, nos quitan energía y nos desenfocan, es el primer gran paso en el camino para lograr llegar a esa paz plena.
Entonces sigue el proceso de trabajar en ellos para poder entenderlos, domarlos, aprender a convivir con ellos, hacerlos parte de nuestro ser consciente y convertirlos en piedras preciosas que nos sirven para materializar nuestros sueños.
La buena noticia es que el día de hoy el mundo está en un proceso de concientización y la mejor evidencia de ello es la infinidad de opciones que existen relacionadas con este interés por el autoconocimiento o desarrollo humano:
libros de autoayuda, mindfulness, meditación, programación neurolingüística, bioneuroemoción, psicología, numerología, religión, constelaciones, cartas astrales, entre muchas otras.
Es un hecho que como seres humanos nuestra variabilidad es increíble, por lo que hace sentido pensar que a cada uno le servirá una fórmula distinta, ya sea encontrando una herramienta que le funcione o quizá logrando su objetivo a través de una combinación de ellas.
Sin embargo, sí planteamos tres principios como guía general al momento de esta búsqueda:
Tener cuidado cuando se hable del futuro
Las profecías autocumplidas son muy peligrosas, particularmente cuando son en sentido negativo.
Una herramienta que se vuelve una prisión no es una herramienta
Elegir usar un apoyo debe ser siempre tu elección observando que te ayude a seguir avanzando en torno a tu paz.
Nunca abdiques tu responsabilidad
Si una herramienta te invita a dejarte a la deriva, ten cuidado: pocas cosas suceden sin que nosotros nos hayamos esforzado en torno a ellas.
Al momento de tu búsqueda y de tus pruebas, obsérvate bajo la perspectiva de tu paz personal y de tus monstruos: ¿esos temas que antes te quitaban tu paz, ya no lo hacen tanto? Ésa es la mejor medición de si una herramienta está funcionando o no.
Y entonces viene el concepto de “un día a la vez”. Este es un proceso que se podría sentir como complejo, pero lo más importante es ir atravesándolo día con día mientras estás viviendo. Si estos conceptos te hacen sentido, es seguro que te sentirás más ligero, pues al menos estás logrando un orden y vislumbrando un camino.
Lo más relevante de este proceso es tener claro que tus monstruos existen, que los tienes claros, y que estás trabajando en ellos.
Pasando uno o dos meses podrás voltear hacia atrás y decir: no estoy donde mismo que antes, ¡he avanzado!.
Y así, cuando haya días difíciles – y definitivamente los habrá – podrás decir: “he avanzado, y esto es un dia a la vez” y así cada vez ir acercándote más y más a esa vida en paz plena, con superpoderes para lo verdaderamente importante.
La vida no es sencilla, no sólo por nuestra complejidad propia como seres humanos multifacéticos, sino porque además la realidad y el día de hoy existen. No estás en un punto perfecto y tampoco puedes poner en pausa tu existir durante 3 o 6 meses para poder trabajar en ti mismo. Tienes un trabajo que quizá no es el mejor y en 2 semanas tienes que pagar el recibo de la luz y del agua.
Lo primero, sin embargo, es reconocer que hay un camino. Ese es el primer paso. ¿Has escuchado del segundo nivel de ignorancia? El segundo nivel de ignorancia es cuando no sabes lo que no sabes. No sabes que tienes un trabajo por hacer en ti mismo. Y que además se puede dividir en partes más pequeñas para que el trabajo no sea tan abrumador. Y esforzarte en aquello que es más urgente.
Haz un listado. ¿Qué asuntos o eventos te quitan tu paz?
Distingamos el nivel de urgencia con un par de ejemplos: un asunto que te quita tu paz, te descontrola a niveles impensables cada vez que sucede, y un tema que si bien no te descontrola tanto como el primero, sucede prácticamente todos los días. ¿Cuál es prioritario? Debes pensar en el impacto que tiene cada uno en tu vida cotidiana.
Cuando hagas el listado, podrás tomar el o los temas que más impacten en tu vida, si hay otros, dejarlos en pausa, con la tranquilidad de saber que ahí están, identificados y que eventualmente les llegará su momento.
Y entonces comienza la reflexión y el “hurgar” en tu interior para entender qué parte de ti no conoces que te hace reaccionar de forma no favorable.
El primer paso es simplemente enlistarlo. Y le puedes asignar un porcentaje en cuanto a qué tanto te quita tu paz. Es una medición que te permite evaluar qué tanto es un monstruo que te domina o qué tanto has logrado convertirlo en una piedra preciosa que puedes emplear a tu favor.
El primer paso es reflexionar contigo mismo.
Escribe sobre los eventos que te han pasado y el descontrol que ha generado en tu vida. Escribe. Escribe. Escribe. Ese es el primer esfuerzo que puedes hacer para simplemente entender a esos monstruos que hay en ti. Quizá ello resulte suficiente para entenderte mejor y alcanzar esa paz plena que te dará superpoderes.
Si en algún tema observas que no está siendo suficiente, lo que sigue es emprender la búsqueda de alguna herramienta que te funcione para ese tema.
Ése es el camino del autoconocimiento.
¡Ánimo! ¡Vale la pena!
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TENER PAZ TE DA SUPERPODERES
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